Era
tarde y Nasha se encontraba buscando algo en la calle, junto a su pequeña
choza. El sol se estaba poniendo y la oscuridad, poco a poco, cubría la aldea.
Entonces
la gente se congregó, al ver que aquella mujer excéntrica, buscaba algo con
mucho afán. Preguntaron:
- ¿Qué
estás buscando con tanta urgencia? ¿Se te ha perdido algo?
Ella
contestó:
- Si,
se me ha perdido una aguja.
La
multitud replicó:
- El
sol ya se pone y resultará difícil encontrar la aguja.
Ellos
dijeron:
- Si es
así, os ayudaremos a buscarlo. Dinos, ¿dónde lo habeís perdido
exactamente? Si nos dices dónde lo
habéis perdido será más fácil encontrarlo.
Nasha
contestó:
- En
realidad, no se me ha perdido aquí sino en mi choza.
La turba
comenzó a reírse y rechifló:
- ¡Ya
sabíamos que estabas un poco loca! Si la aguja se ha caído en tu casa, ¿por qué
la estamos buscando en la calle?
Ella
afirmó:
- Por
una razón muy sencilla: en la casa no hay luz, está oscura; en cambio aquí, en
la calle, aún queda un poco de luz.
- Eso
es lo que vosotros hacéis exactamente: os empañáis en buscar fuera lo que está
dentro. Así que lo que estuve haciendo es sólo un ejemplo de lo que vosotros
estáis haciendo.
Si
estás buscando ser dichoso, no lo busques fuera sino dentro. En tu núcleo más
íntimo está la dicha.
Copyright: Ohslho Shree
La Paz, 12 de Junio del 2013


















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada